viernes, 11 de mayo de 2012

La aportación del Tío Malapersona a la música clásica

Harto de darles la brasa a la familia con versiones desastrosas del Romancero Anónimo, o de las composiciones de Francisco Tárrega, un día me decidí a componer algo propio para guitarra clásica, de tal manera que nadie supiera si lo hacía mal o es que la composición era así.

Así nació, tras bastantes meses de torturar las cuerdas de naylon, Aguas Claras, una cosa entre barroca y romántica, que encima está casi todo el rato en 3/4:



Alguna vez me plantee tocarla en directo, aunque nunca lo hice. Para no tener que cargar con otra guitarra, microfonearla y todo el coñazo, pensé en tocarla con una guitarra eléctrica y un wah wah, algo así:




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